Show humorístico invita a Victor Mesa.
Hace unos días Víctor Mesa, otrora estelar pelotero de equipos villaclareños y nacionales, flamante director del equipo matancero en la pasada serie nacional y conductor del último equipo Cuba, fue el invitado especial de la velada que en las noches de todos los martes, bajo el nombre de “Jonronazo”, ofrece el Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate.
Esta propuesta entreteje las actuaciones de reconocidos humoristas del patio como: Luis Silva Mustelier, Otto Ortiz, Omar Franco y Ulises, con la presentación de famosas estrellas del beisbol nacional que en la mayoría de los casos interactúan con el público asistente.
El cabaret Fresa y Chocolate, acogedor lugar ubicado en las inmediaciones de la popular esquina de 12 y 23, en el Vedado, desde hace algunos meses ha lanzado una oferta con el lema:”el humor y el beisbol juegan juntos”. Un ofrecimiento que repleta el recinto a pesar de tener un costo de entrada de 2 CUC, y el cobro de todos sus productos, tanto comestibles como en bebidas en esta misma moneda.
Ante un nutrido público que le dio la bienvenida con grandes aplausos se presentó en el afamado lugar el polémico y enérgico ex jugador Víctor Mesa. Una cita bien esperada, promocionada hasta la saciedad por la conocida emisora radial COCO, generando grandes expectativas que finalmente, según los presentes, fueron proscritas.
Este reportero conversó con uno de los que estuvieron allí: Sergio Giralt Estrada, fuente directa de esta información, quien es presidente de una peña deportiva de pelota de Grandes Ligas, cuyos integrantes siguen todos los eventos deportivos al dedillo.
Al preguntarle por el encuentro dijo:”pensábamos que iba a ser más atractivo, pero no fue más allá de la exhibición de algunas jugadas de la pelota profesional en un televisor habilitado en la sala antes del comienzo del show. Y algunas preguntas que les formularon al invitado, más o menos complejas, a las que Víctor a veces contestó y a otras manejó con las conocidas evasivas propias de la oficialidad”.
Uno de los temas más candentes de la noche, según la fuente, fue lanzado por uno de los presentes. El hombre cuestionó ante Víctor la ausencia de una fórmula para evitar que siga incrementándose el enorme éxodo de los peloteros cubanos, esencialmente todos aquellos talentos jóvenes, incluso de las ligas juveniles, que han descubierto cuánto se les paga por sus habilidades beisboleras. Un hecho que por supuesto es silenciado por la televisión, la radio y la prensa cubana.
Al respecto, entre risas y jaranas, Víctor Mesa contestó: “menos de lo que tú estás expresando ahora, lo dije yo hace años y me incineraron”. Mesa no aclaró cuál fue la sanción que le impusieron, pero abogó por la urgente necesidad de estimular a los peloteros, aunque no entró en detalles específicos.
Lo cierto es que muchos especulan que el carismático Víctor Mesa estaría gozando de la confianza de la dictadura comunista para conducir las riendas del equipo Cuba en el Clásico Mundial a celebrarse en EEUU. Una titánica empresa que tendrá el desarticulado deporte nacional próximamente.
Bien es conocido que el beisbol cubano siempre ha sido un departamento más del Consejo de Estado, cuya política, en defensa de la ideológica patria, solo ha otorgado a sus atletas (salvo algún auto o una casa) diplomas y medallas. Esto sin importarle estrangular las posibilidades económicas, no solo de Víctor Mesa, que en sus tiempos hubiera jugado cómodamente la pelota rentada, sino de una constelación de estrellas que bien pudieran estar contribuyendo con su cuantiosos ingresos al desarrollo de la Isla.
Hoy, mientras Kendry Morales, Alexei Ramírez, Yoany Céspedes, José A Contreras y muchísimos más, disfrutan de la prosperidad que les brinda la libertad, un enorme grupo de luminarias encabezadas por: Omar Linares, Orestes Quindelán, Antonio Pacheco, Lourdes Gurriel, Germán Mesa, por solo mencionar algunos, son fósiles olvidados. A pesar de haberle dedicado en más de una ocasión sus jonrones, batazos y victorias a la jerarquía comunista de Cuba.
Finalmente, ojalá el cabaret Fresa y Chocolate y los humoristas participantes amplíen los márgenes de discusión sobre tan doloroso tema, así como no olviden la invitación de tantas estrellas olvidadas.