IRRACIONALES GASTOS POLICIALES EN UN PAÍS EN BANCARROTA
León Padrón Azcuy, la Habana martes, 3 de julio de 2012
El pasado viernes 29 de junio los coordinadores de la Red de Bibliotecas Cívicas, una agrupación que lleva el nombre del escritor y periodista cubano Reinaldo Bragado Bretaña, se vieron imposibilitados de homenajear como tenían previsto la obra literaria del célebre intelectual en el aniversario de su fallecimiento.
Dicha actividad fue boicoteada por la policía política castrista que, desde horas tempranas expandió un descomunal operativo, impidiendo con su imponente presencia la asistencia de la mayoría de los demócratas que pretendieron acercarse a la sede de la Red, cuya ubicación se encuentra en una vivienda de la calle18, No 5 en el Vedado.
Este reportero pudo constatar, los múltiples efectivos militares apostados en la zona que comprende las calles 16, 18, 20, línea y calzada. Esta acción represiva estaba apoyada con diez motos Suzuki y sus respectivos oficiales del G2, un gepp, una guagüita con un pelotón de 16 mujeres bien corpulentas, dos patrulleros de la policía nacional revolucionaria, un sinnúmero de integrantes de algún contingente utilizados para este tipo de represión, y el apoyo de los factores del barrio, formados por las organizaciones de masas y otros colaboradores.
A simple vista esta demostración de fuerza gubernamental se desliza contra toda lógica, por lo que cabría preguntarse, ¿Cómo es posible que un país en bancarrota gaste tantos recursos del Estado en paralizar una humilde actividad cívicas cultural, que no iría más allá de un encuentro entre una veintena de bibliotecarios, activistas, escritores y otros invitados, que tan solo pretendían leer algunos poemas y selección de prosas, de la obra literaria de Bragado?
El gobierno cubano ha de saber que una pequeña biblioteca anclada en una comunidad, constituye un foco de resistencia. No importa lo pequeño e insignificante que parezca el acto de desobediencia civil, su mera existencia se traslucen en verdaderos gritos de libertad.
De ahí, la desesperada necesidad de enviar una excedida manada represiva para enseñarles los músculos. Acciones como estas, van más que obstaculizar a la oposición. Principalmente va dirigida a la población, a quien quieren aterrorizar enviándoles a través de estas represiones contra pequeños grupos de la oposición: un mensaje “mira lo que le hacemos a los que intentan oponérsenos, así que ni se metan ahí.
Sin lugar a dudas. Una ingenua puerilidad para tapar los abundantes agujeros de un barco que se hace agua día a día, y una evidencia del creciente temor de la dictadura ante cualquier auge de la oposición a la vista de la población.
La Red de Bibliotecas Cívicas Reinaldo Bragado y la oposición pacífica en general, promueven un mejor futuro para Cuba, predican la cultura democrática. Y también envía mensajes claros: uno, dirigido a los ciudadanos “nosotros ejercemos nuestro derecho a la libertad de expresión, defendemos la verdad y no tenemos miedo, ustedes lo pueden hacer también. El otro es directamente dirigido al gobierno: “no creemos en ustedes, no le tememos, solo los opresores deben de temer, así que hagan lo que quieran”. Leonpadron10@gmail.com